Una cinta transportadoras es un mecanismo que sirve para trasladar productos u otros objetos. Este sistema está compuesto por una banda, que es donde se colocan los objetos a transportar, movida por dos tambores, que son los responsables de la generación del movimiento y de que la banda se mantenga lo suficientemente tensa como para poder realizar su función.

Encontramos esta herramienta en diversas instalaciones industriales y de logística. También la vemos en otro tipo de instalaciones, como aeropuertos o supermercados.

Tipos de cintas y aspectos a tener en cuenta para su adquisición

Podemos distinguir varias clases de cinta transportadora, en función de los materiales de los que esté formada o por la clase de banda. En función de su tipología, se pueden discernir tres prototipos: cinta de suelo móvil, de rodillos y de cadenas. La primera se caracteriza por su versatilidad y acoplamiento a numerosas actividades industriales. Este modelo está compuesto por una superficie ininterrumpida donde se colocan los objetos.

Las cintas de rodillos se caracterizan por tener unos tubos de forma circular que giran sobre sí mismos. Los objetos se mueven sobre estos rodillos. El transportador de cadenas se utiliza para transportar bultos muy pesados y voluminosos, hasta de 2000 kilos de peso. En relación con la clase de material, se puede diferenciar entre cintas de PVC, poliuretano, goma, teflón o metal.

La actividad a realizar es el primer aspecto con el que hay que contar a la hora de elegir una cinta transportadora. Las cintas de rodillos se suelen usar mucho en el sector logístico para transportar cajas y palets. Los transportadores de cadenas son muy utilizados en la industria automovilística y la de reciclaje. En la industria alimentaria haremos más hincapié en el material a la hora de elegir una cinta. En este caso, las de PVC y poliuretano son ideales, por sus condiciones higiénicas.